En medio de la cuarentena los ladrones no dan tregua

Un hombre de 24 años, que vive en el barrio Popular, de Medellín, y que debería estar confinado en su casa por la cuarentena obligatoria impuesta por el Gobierno para enfrentar el Covid-19, fue capturado a más de 5 kilómetros de su residencia, en el barrio Manrique, cuando atracaba a una mujer.

El individuo fue sorprendido por la Policía luego de que, con cuchillo en mano, le quitó el celular a una trabajadora de oficios varios de 38 años que iba rumbo a su lugar de trabajo.

Este es uno de los casos de delincuentes que están burlando el confinamiento para salir a hacer sus fechorías, aprovechando la soledad de las calles.

En Itagüí, en una tienda de un supermercado popular ubicada en el barrio San Gabriel, también llegó, a las 3:00 p.m. del miércoles 25 de marzo, un joven que se tapaba la cara con un tapabocas y, aprovechando que en el establecimiento solo había 2 empleadas y pocos clientes, sacó un cuchillo, intimidó a la cajera y se llevó $ 1.200.000 en efectivo.

En la noche de ese mismo día, en el centro de Medellín, un individuo escaló a través de la marquesina de una panadería a un establecimiento en un segundo piso y hurto varios objetos que empacó en una bolsa de color negro. Afuera lo esperaba un cómplice.

En este caso la oportuna reacción de la Policía del cuadrante, alertada por los operadores del sistema de cámaras del sistema 123 de Medellín, permitió la captura de los 2 delincuentes y la recuperación del botín.

En la noche del jueves 26 de marzo, en la afueras del Hospital San Vicente Fundación, atracadores aprovechando la soledad despojaron de todas las pertenencias a una enfermera que había acabado turno en el establecimiento de salud.

El coronel Omar Rodríguez, subcomandante de la Policía Metropolitana, indicó que en Medellín hay 2500 policías que por turno vigilan la ciudad, aunque la mayoría están específicamente direccionados al cumplimiento del decreto 457, que rige la medida de cuarentena, y también están atentos en la prevención y reducción del delito. 

A esto se suma el hurto del cable de cobre y otros metales de avisos y fachadas de establecimientos comerciales que debieron cerrar sus puertas por la cuarentena impuesta para evitar la propagación del coronavirus, tal como ocurrió en la carrera Cúcuta, entre las calles de Juanambú y la Paz, donde por el robo del cableado los dejaron sin servicios de telefonía e internet.

Comerciantes y residentes de diferentes sectores de la ciudad se quejan por el robo constante de las acometidas eléctricas. EPM se encarga de reponerlas. /FOTOS: CARLOS HERNÁNDEZ.

¿Qué dice la autoridad?

Preguntado sobre estas acciones delictivas, el subcomandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, coronel Ómar Rodríguez, dijo que hay un servicio de Policía dedicado específicamente al control de habitantes en condición de calle para evitar que se desplacen a otros lugares de la ciudad y para contrarrestar hurtos como el del cable y, además, en medio de esas acciones también han evitado algunos hurtos y capturado a varios implicados en los mismos.

El oficial reconoció que en estos momentos los más de 2500 policías que por turno vigilan a Medellín, la mayoría está específicamente direccionada al cumplimiento del decreto 457, que rige la medida de cuarentena, pero también están atentos en la prevención y reducción del delito.