Consternados y de luto, así se encuentran los habitantes del municipio de Carepa, luego de conocer que Juan Diego Legarda Azcárate, de 17 meses de nacido, raptado el día de ayer, fue hallado sin vida en el río de esa localidad del Urabá antioqueño, luego de ser lanzado presuntamente por su propio padre.
El comandante del Departamento de Policía Urabá, coronel Heinar Giovany Puentes, indicó que el menor fue raptado sobre las 5:00 de la tarde de su vivienda, ubicada en el barrio Obrero. Instantes después la madre del menor informó a las autoridades que el responsable de la desaparición había sido su padre.
“Se hizo una actividad de búsqueda, posteriormente se presenta el individuo (padre del menor) a la estación de Policía y nos informa que el niño lo lanzó al río”.
Comandante del Departamento de Policía Urabá, coronel Heinar Giovany Puentes.
Los uniformados, en compañía del cuerpo de bomberos del municipio, iniciaron la búsqueda en el afluente, sin éxito alguno. A la par verificaron en la vivienda de familiares y amigos, “guardando siempre la esperanza que nos estuviera mintiendo o engañando”, dijo el alto oficial. Sin embargo, luego de una intensa búsqueda, confirmaron que en ninguno de esos lugares lo había dejado.

A primeras horas de la mañana de este jueves, 6 de mayo, se reactivaron las labores de búsqueda. Momentos después, en el medio del afluente y atascado contra unos palos fue hallado el pequeño por la policía.

Un agente de la institución, notoriamente afectado por lo sucedido, tomó el cadáver del menor y lo llevó a tierra firme, luego le pusieron una manta blanca y se lo llevaron. Cuando salieron a la carretera, el momento fue más dramático porque la madre no paraba de llorar y gritar; “¡Ay, mi bebé, es mi bebé!”.
IMÁGENES SENSIBLES
— @qhubomedallo (@QHuboMedallo) May 6, 2021
Del río Carepa recuperaron esta mañana el cuerpo de un niño de 17 meses de nacido, al parecer arrojado por su propio padre. El sospechoso se entregó a las autoridades. 😭 pic.twitter.com/vLvZViYJ4v
¿Cuál fue la razón?
El crimen habría obedecido a “temas absurdos de intolerancia con la madre”, dijo el alto oficial. La pareja se había separado hace unos 15 días tras una convivencia de 2 años y medio, aunque, al parecer, nunca pudieron establecer un acuerdo para las visitas del progenitor.
Esa incomprensión fue lo que habría llevado presuntamente al padre a raptar al pequeño y después a acabar con su vida arrojándolo al afluente, entre 6:30 p.m. y las 7:00 p.m. de ayer.


