Los investigan por el secuestro de 2 personas en un hotel de Medellín

Como presuntos responsables de retener en contra de su voluntad a una comerciante de oro y a su hijo, el Juzgado 29 Penal Municipal de Medellín, con funciones de control de garantías, impuso medida de aseguramiento en una cárcel en contra de Diego Fernando Guarín Usme, de 24 años de edad, y Alejandro Tabares Castro, de 19. 

Además, con medida de aseguramiento domiciliario fueron afectadas Estefany Metaute Rincón, de 19 años, y su abuela Ofelia Úsuga Berrío, de 62. 

Los hechos investigados ocurrieron el lunes 27 de julio, cuando funcionarios de la Sijín de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá llegaron a un hotel, ubicado en el barrio Caribe, de Medellín, por información de fuente humana que dijo que en una de las habitaciones había 2 personas secuestradas. 

Los uniformados acudieron al sitio y se encontraron con las 2 mujeres. La adulta mayor, administradora del alojamiento, y la joven, quienes permitieron el ingreso de los agentes. 

En el tercer piso del inmueble vieron que de la habitación 13 salieron 2 hombres que se dirigieron a la alcoba 15. Fue entonces cuando los uniformados los abordaron para identificarlos; en ese momento salió de la última pieza una mujer llorando, quien indicó que la tenían secuestrada junto con su hijo de 19 años y señaló a Guarín Usme y a Tabares Castro como sus captores. 

Agregó el informe de la Fiscalía que en la habitación de la que salieron los sospechosos los policías hallaron una pistola 9 milímetros con 9 cartuchos para la misma.

Las víctimas manifestaron que las mujeres también habrían participado en la retención, pues desde el momento que llegaron no les permitieron salir del hotel, hablaban constantemente con los hombres y les decían que no dejaran escapar a los retenidos para evitar problemas.

Por un negocio inconcluso

Según la denuncia instaurada por la comerciante, de 50 años de edad, ella tenía un acuerdo para la venta de oro avaluado en 120 millones de pesos, negocio que no se habría concretado. 

Por tal motivo, el 13 de julio pasado varios hombres, que se identificaron como miembros de la banda criminal la Oficina, retuvieron a la mujer y a su hijo y los llevaron a distintos sectores de la ciudad, hasta llegar al mencionado hotel.

Continuó la información de la Fiscalia que durante el tiempo de cautiverio los victimarios los habrían sometido a violencia psicológica y los amenazaban con asesinarlos si no entregaban los 120 millones de pesos, más otro tanto como multa por el incumplimiento en el negocio de la venta del oro. 

Los procesados no aceptaron los cargos imputados por un fiscal de la Unidad de Reacción Inmediata (URI), por los delitos de secuestro extorsivo agravado y porte ilegal de armas de fuego.