Este martes, 19 de mayo, es de esos días en que la historia y el folclore del fútbol renace en la memoria de los hinchas. Sin importar los colores, los aficionados al balompié suramericano están reviviendo, para unos la alegría y para otros la nostalgia, con la que Atlético Nacional avanzó las semifinales de la Copa Libertadores del 2016.
Hace 4 años, de la mano de Reinaldo Rueda, el conjunto verdolaga logró una meta que muchos pensaban inalcanzable: remontar en el Atanasio Girardot la ventaja de 1-0 que que Rosario Central había conseguido en el Gigante de Arroyito, la única derrota que los paisas habían registrado en el campeonato.

La presión continental, de la familia verdolaga, pesaban. El rival era argentino, eran los cuartos de final de la ¡Libertadores! Esa copa esquiva que el club verdolaga deseaba volver a acariciar.
Una ilusión que se forjó a punta de cojones, corazón, estrategia y hasta chispas, para consolidar un 3-1 que le recordó al contienente que el Verde tenía casta de libertador.

Franco Armani estuvo inmenso, aunque los rosarinos también le perdonaron la vida, pero Macnelly Torres (46′), Alejandro Guerra (49′) y Orlando Berrío (94′) cambiaron para siempre la historia del equipo paisa, que tuvo que luchar, no solo contra el fútbol, que no fue el protagonista, sino con la trifulca continua y las expulsiones finales, que se desataron con la emoción de los jugadores colombianos.

Aquí les dejamos las imágenes para el recuerdo:
De ahí para adelante, la historia se escribió sola, primero contra Sao Paulo y luego contra Independiente del Valle, para volver a quedar en la constelación continental.


