El abuelo al que la cuarentena volvió un teso pa pintar cuadros

Don Jairo llevaba 35 años sin pintar, con la cuarentena retomó su amor a la pintura y ahora cumple su sueño de ser un artista. / FOTOS:CORTESÍA.

“Mi abuelito ha estado aprovechando los días de encierro en esta cuarentena haciendo lo que más le gusta:pintar. Quiere vender sus obras de arte porque se quedó sin empleo”.

Ese dulce mensaje acompañado con las fotografías de los cuadros que pinta Jairo Henao, fue lo que publicó su nieta, Sara Henao, en la redes sociales. De inmediato cientos de personas, exactamente 1729 aplaudieron la publicación y han comprado las pinturas de este talentoso abuelo.

“Pinté hace muchos años, pero lo tuve que dejar para conseguir un trabajo y por cuestiones de salud, pues no me podía estar tan quieto. Esta actividad la había abandonado hace 35 años, pero ahora en esta cuarentena la retomé, ya que por ser población en alto riesgo no puedo salir a la calle. Adoro pintar los pueblos de Antioquia, ya que tuve un trabajo en el que me recorrí el departamento. Mi don para pintar es innato y lo hago con todo el cariño. Cuando uno nace con la vena artística siempre espera vivir de eso y pues me parece muy bonito que a mi edad ( 68 años) cumpla el sueño de hacer arte”.

Nos contó el sonriente hombre del barrio Belén.

Don Jairo, de 68 años, ya ha podido vender 12 obras de arte y está atento a todos los pedidos que le lleguen.

Este es el número de don Jairo, para que lo contacte por si se antojó de
sus cuadros: 311 7264717.

“Por medio de una foto que me envíe la gente yo hago el cuadro. La técnica es de acrílicos y vinilo sobre lienzo. El tamaño es de 40 x 50 y los hago desde $ 70.000 en adelante”, afirmó el emprendedor, quien quiso dejarle un consejo a todos los que no saben qué hacer en pandemia.

“Vea, uno no sabe que en una crisis surja algo bueno, en mi caso fue la pintura, en el caso de otro puede ser cualquier cosa. Lo importante es pensar en qué puedo ser bueno para redescubrirme y no caer en el aburrimiento”.

Finalizó.

“Siempre me he sentido muy orgullosa de mi abuelo, desde pequeña me invitaba a pintar con él y me hizo cogerle amor al arte”.

Sara Henao, nieta de Jairo.