Triste final para Mateo: Apareció sin vida en Bello

El pasado 7 de julio Mateo Martínez Ruiz, de 25 años de edad, salió de su casa en el barrio Valadares, en Bello. Allegados cuentan que ese día todo estuvo normal, que el joven no dijo nada inusual o se comportó de alguna extraña manera que pudiera alertarlos. Solo se supo que al parecer iba para el polideportivo cercano a su casa y luego ya no volvieron a tener más noticias de él.

La incertidumbre de su desaparición tuvo a su familia en vilo por un mes completo, tiempo en el que la foto del joven apareció en varios medios de comunicación y circuló en las redes sociales junto con la etiqueta #quemateoaparezca, en la que rogaban que les suministraran cualquier información que pudiera dar cuenta de su paradero y con la que se pudiera ayudar a la familia a salir de la incertidumbre de no saber nada de él por tanto tiempo.

Quienes lo conocieron agradecieron la ayuda de quienes compartieron su imagen y ayudaron a buscarlo durante estos días.

Sin embargo, al mes exacto de no tener noticias de él, el pasado viernes, 7 de agosto, sus familiares supieron de su paradero. Ese día se supo que su desaparición terminaba de la peor manera: el cuerpo del joven fue hallado sin vida en el sector El Potrerito, también de Bello; estaba colgado de un árbol.

Un joven ejemplar

Este domingo se realizó una misa en honor a la memoria del joven que fue descrito por sus allegados como una persona estudiosa y tranquila.
Mateo Martínez era profesional en Negocios Internacionales de la Universidad San Buenaventura, se encontraba desempleado y pasaba la cuarentena en compañía de su familia.

Conocidos lo describieron como un joven tranquilo, trabajador, muy estudioso y casero que se esmeraba mucho por su preparación profesional.
Contaron que no acostumbraba salir de casa sin avisar o reportarse donde estuviera, jamás tuvo malas compañías ni vicios, era un excelente hijo y un buen hermano, por lo que quienes lo conocieron siguen sin salir del asombro por saber que su vida acabó tan pronto.