“Primero hay que ser para luego hacer y tener”

La nostalgia embarga a Uber cuando recuerda que estando en Perú durmió durante tres meses en un colchón de aire y solo tenía luz de […]

Uber nació en Medellín, tiene 32 años y vive en Aranjuez. /FOTO: CORTESÍA.

La nostalgia embarga a Uber cuando recuerda que estando en Perú durmió durante tres meses en un colchón de aire y solo tenía luz de 9:00 de la noche a 7:00 de la mañana. “Estaba en una crisis emocional y financiera. Fue un tiempo oscuro”.

“Mi tiempo libre lo invierto leyendo y estando con mis hijos, sobre todo los domingos. El resto de los días los dedico al trabajo”.

Uber Arley Meneses.

Desorientado y lejos de sus hijos Santiago –10 años– y Alejandro –6–, la situación formó su carácter. Apenas han pasado 3 años desde esas vivencias, pero hoy su situación es opuesta: tiene su propia empresa, en la que aplica sus conocimientos como coaching ontológico profesional, y está esperando un bebé con su pareja, María Alejandra, quien tiene seis meses de embarazo.

Un guarda de seguridad inquieto

Durante cuatro años, Uber laboró como guarda de seguridad en una empresa de vigilancia en Medellín. Inquieto por su futuro, ya que no quería seguir haciendo lo mismo por más tiempo, comenzó a asistir a entrenamientos en liderazgo. El impulso le alcanzó para renunciar a su empleo y decidir emprender.

Sin embargo, al tiempo volvió a emplearse, esta vez como asesor comercial en una empresa de turismo, en la que rápidamente ascendió hasta ser supervisor y gerente de mercadeo.

Pero las ganas de emprender le nacieron de nuevo. Creó un proyecto de formación en liderazgo, registró el RUT y se formalizó ante la Cámara de Comercio, y al tiempo llegaron los primeros clientes mediante mentorías a empresas.

Del éxito al fracaso y un retorno con alegrías

En 2018 decidió irse para Perú, pero allá tuvo una experiencia contradictoria. Superó la crisis financiera y emocional que lo sumió en un fracaso temporal tras haberlo perdido todo en una mala inversión, pero las ganas de superarse le permitieron redescubrir su vocación y enfilarse hacia la victoria.

“Capacité más de 7.000 empresas de Latinoamérica por medios virtuales y en Perú hice más de 40 eventos presenciales, con 15 módulos de formación en la Universidad César Vallejo, en la ciudad de Trujillo”, recuerda. Ya se sentía más fuerte y su proyecto estaba por buen camino.

En 2019 regresó a Colombia, montó una sociedad con un amigo y continuó con su formación, enfocado en el ser, el coaching y la educación. El año pasado se involucró en temas de inversiones en oro, acciones y criptomonedas, trasladó su oficina para El Poblado y asesora a personas y empresas en temas financieros.

¿Cómo lo hizo?

Uber comparte algunos de los secretos que le han permitido sacar adelante sus ideas: “A pesar de las situaciones y sin importar donde estén, hay que ser resilientes. En mi caso fue Dios el que me sostuvo y me siguió presentando oportunidades”.

“Antes de pensar en cómo hacer crecer su bolsillo, su capital, empiece a identificar cómo puede crecer como persona, y qué tiene para darles a las demás personas desde su ser”.

“Los emprendedores se enfocan en tener, y justamente en eso es donde más flaquean porque dejan la parte del ser para lo último, se olvidan de los colaboradores, de los servidores, de la gente que estuvo apoyando su empresa”.

“Lo correcto es ser, hacer y tener”.

Sebastián Aguirre.