Médicos del CES alertan sobre aumento de consumo de drogas en cuarentena

La soledad, las restricciones a la movilidad o el diagnóstico clínico de un problema previo de salud mental han sido algunos detonantes para el incremento del consumo de drogas ilícitas en Colombia y el mundo en medio del aislamiento obligatorio para prevenir el coronavirus, advirtió la Facultad de Medicina de la Universidad CES, de Medellín.

En un comunicado dado a conocer por ese claustra se manifestó que una publicación de La Corporación Acción Técnica Social (ATS), entidad internacional con estatus consultivo especial otorgado por el Consejo Económico y Social de la ONU, adelantó una encuesta virtual entre el 31 de marzo y el 3 de abril de 2020 a 1239 personas sobre el consumo de drogas lícitas e ilícitas. El resultado fue que entre las sustancias de mayor consumo durante los periodos de cuarentena están en su orden: la marihuana, con el 25 %; alcohol, 19 %; café, 14 %; cigarrillo, 11 %; té, 8 %, entre otras. Parte de ello por su accesibilidad en medio de condiciones de cuarentena. 

También indicó el análisis del CES que detalles dados a conocer por la Policía Nacional en medio de esta pandemia dan cuenta que sustancias como marihuana, cocaína y derivados y drogas sintéticas se han encarecido porque son más difíciles de conseguir; pero, sin embargo, el mercado ilegal se ha sofisticado y el tráfico ya se hace a través de las redes sociales y los teléfonos móviles, con entregas a domicilio.

Para el coordinador de la maestría en Drogodependencia de este claustro, Guillermo Castaño Pérez, el confinamiento, el distanciamiento social, la pérdida de un empleo y la disminución en los ingresos pueden ser factores que acentúen problemáticas como la soledad, la depresión, la incertidumbre y con ellas la ansiedad por el consumo.

Reveló Castaño Pérez, quien también es PhD en Sicología de la Salud, que las personas con transtornos mentales como asiedad, depresión, insomnio e irritabilidad recurren a las drogas como una automedicación para calmar esos síntomas.

Añadió el experto que el miedo a la incertidumbre genera estrés y asiedad, lo que provoca que las personas recurran a una fuente de alivio a través del consumo de sustancias.

Con los pacientes de Covid-19

Castaño Pérez advirtió que la situación puede empeorar cuando la persona es un paciente positivo para el virus SARS-CoV2, que produce el Covid-19, y puso como ejemplo algunos estudios médicos que demostrarían que la marihuana fumada conlleva a importantes daños en la mucosa bronquial, mientras que fumar bazuco, crack o free base exponen a los pulmones directamente a la droga volatizada, lo que incrementa los riesgos de efectos adversos en el aparato respiratorio.

Además, dijo que por el brote de coronavirus se pueden presentar riesgos adicionales que actualmente no son reconocidos por los científicos en el mundo. En este caso alertó que compartir porros de cannabis, cigarrillos y dispositivos de inhalación o vapeo o parafernalia de drogas acelerarían la vulnerabilidad de contagio por el contacto salival. 

Para este médico, la continuidad de la atención para las personas que consumen drogas, que utilizan servicios de tratamiento, puede ser un desafío ante la escasez de personal, la interrupción y el cierre del servicio, el autoaislamiento y las restricciones impuestas a la libre circulación. En este contexto, la planificación de contingencia y continuidad del tratamiento es esencial.

Concluyó el experto del CES que entre las estrategias podría tenerse en cuenta que los servicios de atención ambulatoria necesitan planificar alternativas temporales en caso de un cierre necesario de sitios fijos; fortalecer las estrategias de prevención de recaídas, automonitoreo, planificación, motivación, manejo de contingencias y manejo emocional; revisar la medicación bajo supervisión profesional, manteniendo dosis suficientes para el período de confinamiento domiciliar.