Los perversos ‘juguetes’ del crimen en Medellín

Sorprendidas quedaron las autoridades a principio de agosto de este año, cuando en un operativo ejecutado en el sector de Belén (occidente de Medellín) encontraron varias armas de fuego y elementos para las mismas, entre ellos un proveedor de pistola 9 milímetros acondicionado para 50 balas, cuando lo habitual son 15.

Pero ese no ha sido el único elemento raro con los que se toparon este año los uniformados de la Policía Nacional. En otros operativos encontraron pistolas modificadas que permitían una velocidad mayor de disparo, convirtiéndose en prácticamente una subametralladora. Igualmente decomisaron pistolas traumáticas modificadas en su cañón y los diferentes mecanismos, convirtiéndose en letales, informó una fuente de la Sijín.

Pistola 9 milímetros acondicionado para 50 balas, cuando lo habitual son 15.

La mayoría las cogieron en Medellín y Bello

Esas fueron algunas de las 426 armas de fuego decomisadas por la Policía en lo corrido del año en el Valle de Aburrá, de las cuales 261 fueron arrebatadas a los delincuentes en Medellín y 100 en Bello, dio a conocer el comandante de la Policía Metropolitana, brigadier general Eliécer Camacho Jiménez.

2 millones de pesos los delincuentes pueden conseguir un arma de fuego en el mercado negro del Valle de Aburrá. 15.000.000 de pesos puede costar un fusil M16.

“El 90 % de las armas que se incautaron en el Valle de Aburrá, son originales, más no legales”, explicó el alto oficial.

¿Y por dónde entran esas armas al país? Según Camacho Jiménez han encontrado que la mayoría provienen de países de Centroamérica o inclusive de Norteamérica e ingresan muchas de ellas por el vecino país de Venezuela. “Es un mercado que se mueve por las fronteras”, indicó el general. En cuanto al departamento, han descubierto que son enviadas de departamentos como Huila o Córdoba, reveló el investigador.

Entran por partes

Al Valle de Aburrá entran mediante la modalidad de mensajería. En las investigaciones han descubierto encomiendas con el cañón y otras con la culata solamente, para evadir de esta forma el control policial. Esto les ha generado a los delincuentes un aumento en los costos operacionales, lo que ha hecho que las armas de fuego tengan un valor en el mercado negro muy superior al mercado legal.

Según el investigador, las armas de fuego se encontrarían desde 2 millones de pesos en adelante, dependiendo del estado del elemento, el tipo y la dificultad para conseguirla. Por ejemplo, un fusil M16 en el mercado legal alcanzaría un valor de 15 millones de pesos, pero en el mercado negro podría constar un par de millones más, dependiendo de la situación.
En cuanto a munición, una caja de munición calibre 9 milímetros, la cual trae 50 cartuchos, en la empresa Indumil (Industria Militar Colombiana), alcanza un valor de $ 150.000, equivalente a $ 3000 cada cartucho, mientras que en el mercado negro cada proyectil podría costar entre $ 3500 o $ 4000.