“Amor por la familia, amor por los clientes”

Beatriz tiene 54 años y vive en el municipio de Caldas. /FOTO: CARLOS VELÁSQUEZ.

Empíricamente, Beatriz se ha hecho a pulso en los 25 años que lleva en su empresa. Con empeño, sentido de pertenencia y una disciplina admirable, ha enfrentado los retos que el camino le ha puesto, y nada le ha quedado grande.

Nació en Pueblorrico, Suroeste antioqueño, y recién llegada al Valle de Aburrá halló una oportunidad en Paraconstruir. Muy pronto, apenas a los quince días, cumplió su meta de conseguir empleo, motivo por el cual migró de su pueblo. Allí trabajaba en una ferretería atendiendo a los clientes.

Su primer cargo fue en servicios generales. Sus herramientas eran básicas, pero fundamentales: amor por la familia, por los clientes y sentido de pertenencia para la empresa.

“Haciendo de todo” fue avanzando

Beatriz la tenía clara: quería crecer, aprender, aprovechar todas las oportunidades que le brindaran. Por eso, “haciendo de todo”, sirviendo tintos, limpiando, organizando, la empresa fue descubriendo nuevas habilidades en ella.

Se capacitó, estudió un secretariado general automatizado y con todo el empeño por seguir aprendiendo la ascendieron a jefe de despachos, un logro y un premio a su constancia.

Con el tiempo la empresa mantuvo un crecimiento constante que la obligó a tecnificar varios de sus procesos logísticos y administrativos. Y Beatriz, a la par, también fue avanzando, pues asumió un nuevo puesto como jefe de facturación. Todo de forma empírica, pero con “dedicación, amor y disciplina”.

Pero su progreso no paró ahí, pues con el apoyo de sus jefes y la confianza que le dieron fue encargada para liderar el apoyo integral al cliente en el negocio del cemento, una línea clave en la empresa. Su rol es clave en especial para la región del Suroeste, donde tienen muchos clientes. Pero ella ha demostrado que le gusta afrontar y superar los retos.

“Trabajar al 120 por ciento”

No todo ha resultado sencillo para Beatriz. Ha habido momentos difíciles para ella y para la empresa, en los que le tocó dar más de lo que normalmente ofrecía en su trabajo para ayudar a superar las adversidades.

Recuerda en particular una ocasión en la que por una circunstancia la empresa debió cerrar una unidad de negocio y perdieron muchos clientes.

“Tuvimos que trabajar al 120 por ciento, pero teníamos que salir adelante. Las ventas se rebajaron mucho y había que luchar”.

Y así lo hizo, porque quería corresponder la confianza que los jefes le tenían, personas a las que valora de manera especial porque “nos han sabido guiar. Entre ellos y nosotros lo sacamos adelante”.

Sus aprendizajes

Beatriz afirma que en la empresa les hacen énfasis en fomentar el amor por la familia, lo cual la ha marcado y ha querido trascender a su vida familiar.

En particular, ella ha asumido un rol clave en su casa ya que vive junto a su mamá en el municipio de Caldas. Es la cuarta entre siete hermanos. Gracias a su trabajo pudo tener vivienda propia, además adquirió otra en La Estrella que tiene arrendada.

Un consejo

“Tengan sentido de pertenencia y pasión por lo que hacen. Y la humildad: uno nunca debe olvidarse de dónde viene y mientras más humilde sea, más líder podrá llegar a ser, y tener más respeto y admiración de los demás”.

Sebastián Aguirre.