Murió ‘Maja’, quien se ganó con creces la titular en el corazón del barrio Betania, en San Javier

Maja fue disgnosticado con cancer /FOTO: CORTESÍA.

En el sector Betania, en la comuna 13 de Medellín, están de luto. Se les fue, a los 47 años de edad, Wiliam Londoño Bustamante, más conocido como Maja, un hombre que en vida se entregó en cuerpo, mente y corazón a brindar acompañamiento a todo el barrio, mediante la práctica del fútbol. Este ejemplar hombre, falleció 3 días después de que su gran historia fuera publicada en el periódico impreso Q’HUBO.

¿Quién era?

“Era nuestra fortaleza, en vez de ser nosotros la fuerza para él”, dice Yuliana, una sobrina de Maja.


Cuenta que su tío, estando pequeño, se evadía de las clases del colegio para ir a una manga a patear una pelota que él mismo hacía con trapos, porque para entonces no había plata para un balón.


“Dañaba los zapatos del colegio jugando fútbol”, dice entre risas Yuliana, al recordar el amor que tuvo su tío por el deporte rey.


Tanto así que fue el creador del club Belencito Soccer, pero ahora su sello está en el club que lleva el nombre de su hijo, Corporación Futbolística Santiago Londoño, quien por cierto es el arquero de la plantilla profesional de Envigado FC.


“Fue un sueño hecho realidad”, cuenta Yuliana al recordar cuando Maja vio a su hijo jugar por primera vez.

Su legado


Pero su gran sueño cumplido, dice, fue haber ofrecido a muchos niños la posibilidad de jugar al fútbol, no solo por la creación de sus dos clubes, sino por los torneos que organizaba en el barrio.

Maja con el equipo de niños que entrenaba.


“No fallaba año para hacer los torneos y aprovechaba la época de vacaciones para que los niños tuvieran alternativas de distracción y no estar en la calle, de pronto en malos pasos”, manifiesta su familiar.


“Ese man era un berraco, nosotros por acá lo queríamos mucho porque hizo de todo por los niños y por el deporte. Sacó mucha gente adelante”, cuenta Jorge Albeiro Ortiz Sánchez, un vecino de Betania.

Pero todos en el barrio recuerdan que fue gracias a Maja, ese personaje que recorría depósitos para recolectar arena y llenar los huecos que se hacían en la cancha, que ahora gozan con una de grama sintética, donde él continuaba entrenando a los más pequeños en la práctica del fútbol.

Aunque una lesión de rodilla impidió que a lo mejor fuera profesional, no necesito nunca haber estado en un equipo de la A para ser un profesional de la vida, un profesional al sacar tantos niños adelante, un profesional que debería, con mérito propio, mantener su nombre y su legado en la cancha de Betania.