Por haberle solicitado dinero a un comerciante para evitar la incautación de mercancía, fue sentenciado un subintendente de la Policía Nacional.
La situación por la cual fue condenado en primera instancia el subintendente Jerson Wilman Aranda Gaitán por el delito de concusión, a 9 años y 8 meses de cárcel, se presentó el 7 de febrero de 2019.
La Fiscalía, con base en la denuncia interpuesta por la víctima, indicó que ese día este último se movilizaba en un taxi con un compañero y un bulto de jeans por el occidente de Medellín, cuando fueron retenidos por 2 policías.
Los uniformados habrían dicho que la mercancía había ingresado al país sin autorización, “por lo que debían pagar la suma de $ 400.000 para evitar su incautación”, reveló el ente investigador.
El comerciante dijo que tenía que ir hasta el centro para traer su tarjeta débito y retirar el dinero. “Los policiales aceptaron la solicitud de la víctima, pero dejaron retenido por más de una hora a su compañero, junto con la mercancía ilegalmente incautada”, detalló la Fiscalía.
Los uniformados se dieron cuenta que habían sido denunciados ante la misma institución, por lo cual abandonaron el lugar con las manos vacías. Una de las víctimas habría grabado el operativo, pero el video supuestamente fue borrado por los uniformados. Sin embargo, durante la etapa de investigación la grabación fue aportada como elemento de prueba, ya que antes que fuese eliminado, el video logró ser compartido a los familiares.
En su momento, fueron capturados Jerson Wilman y el patrullero Jorge Mario Arango Sánchez. Luego de un proceso de judicialización, Arango Sánchez fue sentenciado a 7 años de prisión.

Ahora el turno fue para Aranda Gaitán, quien de momento deberá pasar tras las rejas más de 9 años. Dicha condena fue apelada por la defensa del suboficial ante la Sala Penal del Tribunal Superior de Medellín.
La judicatura absolvió a los procesados por el delito de secuestro simple.


