¡Pilas, pues, medellinenes! Este fin de semana no habrá toque de queda, no la vamos a embarrar

Los 2 fines de semana anteriores hubo puestos de control por el toque de queda.

De a poco Medellín y el resto del municipios del Valle de Aburrá van volviendo a la normalidad, o mejor, a la “nueva normalidad”, como en diferentes escenarios han denominado las autoridades a la etapa que empezamos a vivir este mes de septiembre.

Esta semana, después de casi 6 meses, dejó de estar vigente la medida del pico y cédula y las personas pudieron hacer diligencias bancarias, mercar y otras vueltas sin preocuparse por qué día estaban habilitados para poder salir.

Esa medida rigió hasta el pasado fin de semana en el área metropolitana, pero en el caso de Medellín los fines de semana del 21 al 23 de agosto y del 28 al 30 del mismo mes, también estuvo vigente un toque de queda nocturno, que facultaba a las autoridades judiciales para trasladar a centros de protección e imponer comparendos a quienes estuvieran en la calle durante los horarios restringidos.

Ahora la noticia para este fin de semana que comienza es que en la capital antioqueña no habrá ni pico y cédula ni ley seca ni toque de queda, aunque continúa la prohibición de consumo de licor en espacios públicos y negocios.

Reactivacion del comercio y restaurante en la ciudad. Palogrande, en Envigado. /CAMILO SUÁREZ.

“Buscando favorecer la reactivación económica de Medellín, hemos decidido que este fin de semana no habrá toque de queda en la ciudad. El llamado a la ciudadanía es a mantener todas las medidas de autocuidado y distanciamiento”, informó el secretario de Gobierno, Esteban Restrepo.

Por eso el llamado es a que seamos conscientes de que la pandemia aún sigue afectando al mundo, a pesar de que las autoridades han tomado infinidad de medidas para combatirla, y por eso es indispensable que usemos tapabocas, nos lavemos las manos continuamente, evitemos reuniones sociales en las que no haya distanciamiento y, muy importante, alertemos si vemos que hay negocios u otros espacios donde no se están cumpliendo las normas de bioseguridad. ¡Pilas, pues, medellinenses, no la vamos a embarrar!