Faisal Alfonso Fakih, el doctor colombiano que ayudó a recuperar a Trump

El pasado viernes el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció desde muy temprano que se le había pegado el coronavirus. Con el paso de […]

El pasado viernes el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció desde muy temprano que se le había pegado el coronavirus. Con el paso de las horas su cuerpo médico decidió trasladarlo al Hospital Militar ‘Walter Reed’ para poder hacerle un seguimiento detallado a la evolución de su enfermedad.

Pero milagrosamente el lunes reapareció, y con mucho brío regresó a la Casa Blanca para seguir su recuperación. Detrás de la recuperación, reveló, está un coctel experimental producido por el laboratorio Regeneron, y en ese laboratorio se encuentra, nada más y nada menos, que el doctor Faisal Alfonso Fakih.

Pese a que su nombre parece del lejano oriente, la verdad es que este médico nació y pasó su juventud en Colombia, y ha tenido una trayectoria admirable.

Este es el doctor Faisal Fakih, encargado de cuidar al Presidente Trump.

Genio de la medicina pulmonar

El doctor Faisal Alfonso Fakih nació el 5 de junio de 1948 en Barranquilla. En 1965 se graduó como bachiller del colegio La Salle, para después partir a España, en donde realizó sus estudios de medicina, título que le otorgó la Universidad de Zaragoza en 1972.

Cuando tenía 26 años consiguió convertirse en médico internista en Texas, la primera ciudad a la que llegó en Estados Unidos. Luego estudiaría en la Escuela de Medicina de Tulane y en 1979 conseguiría su diploma como especialista en medicina pulmonar.

A los 43 años se fue a vivir a la Florida (EE. UU.), en donde ha puesto en práctica sus conocimientos como especialista en enfermedades respiratorias, afecciones del sueño y como investigador científico.

Creó, entre otros, el Instituto de Investigación Pulmonar de La Florida, además de formar una familia en compañía de su esposa. Sus pacientes reconocen en él a un genio innato para atender los casos de asma, hipertensión pulmonar, diabetes y hasta cáncer en los pulmones.

Se convirtió con el pasar del tiempo en toda una autoridad para ayudar a los enfermos de Covid-19 a superar los síntomas y consecuencias que produce este virus.

A sus 72 años (dos menos que Trump) este doctor tiene el privilegio de hacer parte del cuerpo médico que trata al mandatario más importante del mundo, y definitivamente, por el vigor que muestra el presidente estos días, la sacó del estadio.

Coctel de medicamentos

Se entiende que Donald Trump no es un paciente común y corriente. Al ser la cabeza de la mayor potencia del mundo, recuperar su salud se vuelve una necesidad apremiante para los médicos que están al cuidado de él. En este estricto orden de ideas, el presidente gringo fue sometido a un coctel de tres medicamentos sin igual, que buscaba atacar el virus desde distintos frentes.

Regeneron, para don Trump

El primero consiste en un método conocido como Regeneron, mediante el cual se meten una serie de anticuerpos especiales que atacan a la proteína que usa el virus para adherirse al cuerpo. Estos se obtienen de dos fuentes distintas: de pacientes ya recuperados de la COVID y de ratones modificados genéticamente.

El otro flanco del virus se bombardea con el medicamento Remdesivir, antiviral que en su momento fue usado con éxito para tratar el virus del Ébola. La empresa norteamericana, la que desarrolló el medicamento, declaró al momento de lanzarlo que su efectividad se había demostrado en la medida en que el mismo disminuye la cantidad de días que un paciente contagiado de coronavirus dura en el hospital (pasan de estar 15 días a 11 internos).

Reducir el virus a punta de músculo

Para ponerle la cereza al pastel anticovid que le dan a Trump todos los días, se seleccionaron una serie de esteroides (lo que se meten los atletas para rendir más) que, aunque suene descabellado, ayudan a reducir la mortalidad en pacientes con la enfermedad avanzada. De hecho, fue el primer medicamento que tuvo el aval de la OMS para combatir el virus.

Andrés Vera.