En septiembre de 2020 se conoció la historia. En la mañana del viernes 18 de septiembre de ese año, los deportistas que acostumbran subir al cerro de Las Tres Cruces, en el occidente de Medellín, notaron a un hombre cavando la tierra y con un costal y dieron aviso a las autoridades.
Cuando la Policía llegó al lugar se encontró con que en el costal, el hombre llevaba 42 gatos muertos, los cuales pretendía sepultar. Dijo que le habían pagado para enterrarlos.
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Los resultados forenses de los felinos, que se conocieron días más tarde, dieron cuenta de que había sido torturados.
“Estos animales, hasta el momento de la valoración pericial que realizamos en la unidad forense de veterinaria de la clínica Uniremington, logramos determinar que tenían lesiones de maltrato físico mixtas. Una de ellas era aplastamiento de cráneo, cortes en la piel, fracturas de huesos largos. Entre tanto, lo que más nos llama la atención es que encontramos signos de maltrato físico sexual”, dijo en su momento Julio César Aguirre, decano de la Facultad de Medicina Veterinaria de la Corporación Universitaria Uniremington.
El hallazgo causó indignación y hasta se habló de una posible red que se dedicaba al maltrato animal.

Se resolvió el misterio
En el momento en el que se conoció hecho, el grupo Gelma (Grupo Especial para la Lucha contra el Maltrato Animal) de la Fiscalía comenzó la investigación. Alejandro Gaviria, fiscal coordinador de Gelma, le contó a Q’HUBO que durante más de un año trabajaron en el caso, por la gravedad de los hallazgos.
Sin embargo, recientemente la justicia precluyó el caso y decidieron cesar cualquier acción penal.
¿Por qué? Según Gaviria, pudieron dar con la persona que le pagó al sepulturero para enterrar los animales, quien resultó ser un animalista que se dedica a rescatar gatos maltratados en la costa Atlántica.
“Se interrogó y se contrastó la versión que él dio (que eran animales rescatados) con las personas que habían enviado los animales desde la Costa. Adicional a esto, se visitó la casa, con un equipo especializado y con luces forenses se fue a verificar que no existiera ningún tipo de traza de sangre, es decir que nos permitiera inferir que no hubiera maltrato animal. Es claro que los animales estaban en muy malas condiciones, pero no era atribuible a las personas que los tenía, si no atribuible a la situación que padecieron en la Costa”, contó.
Y añadió: “Lo que contó es que, en la pandemia, lastimosamente se le empezaron a morir los animales y los empezó a meter en un congelador y cuando ya no le cabían es que busca a alguien para que los entierre”, dijo.
Agregó que, por el lado de la Fiscalía, el caso precluyó y fue remitido a la Inspección.
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“Para la Fiscalía no hay delito, por lo tanto el señor no es responsable de nada, se podría desprender una investigación por conducta contraria a la convivencia por una mala disposición de los residuos, pero ya no depende de nosotros”, concluyó.
Sobre Gelma
Gelma es el grupo con el cual la Fiscalía General de la Nación investiga y judicializa los casos relacionados con el delito de maltrato animal a nivel nacional.
En 2020 y 2021 ya han logrado 70 condenas por delito de maltrato animal, así como 171 imputaciones.
Para el otro año, esperan que el maltrato animal también se pueda denunciar a través de la plataforma ADenunciar de la Policía. Actualmente las denuncias de maltrato animal se reciben en el número de celular 122, o en el correo electrónico [email protected].


