En México existe un ‘narcocementerio’, en donde se encuentran las tumbas de algunos de los capos más poderosos de la droga.
Mausoleos de hasta dos pisos de altura con terminados de lujos y hasta enchapadas en oro, así son las tumbas de algunos de los capos del Cartel de Sinaloa, los cuales descansan en el cementerio de la ciudad de Culiacán llamado Jardines de Humaya.

Inés Calderón fue un reconocido jefe del narco en la década de los 70 y 80 cuya tumba en este camposanto tiene un valor aproximado de USD 550.000 dólares ($ 2.120’000.000).
En este cementerio las tumbas llegan a tener aire acondicionado y televisión por satélite, y algunas valen hasta medio millón de dólares.


A pesar del popular dicho que dice que “uno se muere y nada se lleva”, estos capos de la droga decidieron que su última morada sea igual de excéntrica que los gustos que tuvieron en vida.
Allí están la tumba de Arturo Guzmán Loera, alias el Pollo y hermano del narco más poderoso de la historia de México, Joaquín ‘el Chapo’ Guzmán. También están los restos de Ignacio ‘Nacho’ Coronel y Arturo Beltrán Leyva, entre otros capos.






