EN FOTOS Y VIDEO: El sentido último adiós al patrullero Silva, víctima del atentado en Frontino

En el cementerio Campos de Paz, suroccidente de Medellín, le dieron el último adiós al patrullero Wilber Alexánder Silva Góez, uno de los uniformados que […]

/FOTOS: DEPARTAMENTO DE POLICÍA ANTIOQUIA.

En el cementerio Campos de Paz, suroccidente de Medellín, le dieron el último adiós al patrullero Wilber Alexánder Silva Góez, uno de los uniformados que murió durante un atentado terrorista ocurrido en el municipio de Frontino y que fue atribuido al Clan del Golfo.

Antecedente: La indignación de un general porque no auxiliaron a sus hombres malheridos: “Algunos animales se ayudan entre sí ante situaciones complejas”.

Además de familiares y allegados, al sepelio asistieron mandos regionales y nacionales de la Policía, entre ellos el general Hoover Penilla, subdirector de la Policía Nacional.

El patrullero Silva Góez tenía 40 años, 16 de ellos se los dedicó la Policía. Era oriundo del municipio de Cañasgordas y a lo largo de su carrera obtuvo 11 condecoraciones y 22 felicitaciones.

Él era el patrullero Wilber Alexánder Silva Góez. /FOTO: CORTESÍA.

También puede leer: Comandante de Distrito de Policía y su conductor murieron en atentado terrorista

El uniformado falleció el pasado lunes, 30 de agosto, cuando, al paso del vehículo en el que se movilizaba, delincuentes detonaron una carga explosiva de 40 kilos en el sector Las Partidas, en la vía que de Frontino conduce al municipio de Uramita.

Durante esta acción terrorista también perdió la vida mayor Mauricio Grueso Monterrosa, comandante del Distrito 11 de Policía, y resultaron heridos dos miembros de la Sijín: el intendente Weisner Fernando Osorio Benítez y el patrullero Juan Pablo Monsalve Arango, quienes se encuentran en unidades de cuidados intensivos de la capital antioqueña.

También puede leer: En atentado contra la Policía en Frontino usaron una carga explosiva de 40 kilos

Por información que permita la captura de los responsables de este atentado las autoridades ofrecieron una recompensa de hasta $ 200 millones.