Menos de un minuto, fueron 44,08 segundos que emocionaron a todo un país y que firmaron el nombre de Anthony Zambrano en las páginas doradas del deporte colombiano, las mismas en las que espera seguir presente por muchos años.
Antecedente: ¡Inmenso, Anthony! Medalla de plata para Colombia en el atletismo olímpico
Fueron 44,08 segundos conteniendo la respiración, alimentando la fe, conteniendo el corazón y rogando por el bálsamo para la angustia de un país y un sueño olímpico para el atleta, que por fin va a darle a su madre, Miladys, “una casita grande como te gusta a ti, bien grande”.
“Es un orgullo representar a mi país. Es una alegría que le doy para las nuevas generaciones del atletismo colombiano, para demostrarles que las cosas se pueden lograr con disciplina y esfuerzo”.
Manifestó Anthony al final de la prueba de los 400 metros planos.
Y es que Zambrano es la viva imagen de la realidad de muchos colombianos, que han pasado por las verdes, muchas verdes, para poder llegar a las maduras: “Dos días antes de la clasificación tuve un dolor fuerte, sin embargo, todo se dio para ser subcampeón olímpico y darle una alegría a mi país”.
Y agregó: “Este año para mí fue lo peor. Pensé en dejar los Olímpicos por muchas lesiones. Las personas dicen que Anthony está bien, pero no saben el esfuerzo y dedicación que ha tenido, un año lejos de mi madre, soy hijo único y todo lo que hago es por ella”.
Con información de EFE.











