“En esta empresa, la bondad es un valor corporativo”

Todos los viernes en Masterdent hay clase de lengua de señas. El objetivo, dice Juan Fernando Salazar, es que todos los colaboradores de la empresa […]

Juan Fernando Salazar se puso al frente de la empresa y logró salvarla de su cierre. /FOTO: CAMILO SUÁREZ

Todos los viernes en Masterdent hay clase de lengua de señas. El objetivo, dice Juan Fernando Salazar, es que todos los colaboradores de la empresa –cerca de cincuenta– se incluyan con sus 7 compañeros que tienen discapacidad auditiva y no al revés, como suele ocurrir en la mayoría de organizaciones. Y se ha hecho regla que en las fiestas y celebraciones haya mínimo una de estas personas por mesa.

Desde hace 8 años, cuando asumió la gerencia de la empresa, Juan Fernando ha querido hacer de la bondad un valor corporativo irrenunciable. La inclusión es una de sus premisas y por las que más lucha con convicción.

Durante la entrevista para esta nota dijo estar en la búsqueda de una persona para un cargo importante, pero solo está entrevistando a candidatos que estén en silla de ruedas. En el transcurso de la pandemia, cuando la cuarentena estuvo en su hora más estricta, la situación económica lo obligó a cancelar el contrato de diez de sus colaboradores.

Descripción: Retratos a trabajadores para tema de los mas tesos en las empresas en Masterdent,para el periodico qhubo,en la cra 42 39 sur -90 Personajes: Juan Fernando Salazar Fecha de evento: 09/12/2020. Foto: Andrés Camilo Suárez Foto: El Colombiano

Pero no hubo una semana en la que no los llamara a preguntar cómo estaban. Salazar se unió con Comfama para crear el apoyo al cesante, que consistió en capacitaciones, acompañamiento en la búsqueda de nuevas opciones laborales.

Cuando el panorama mejoró, lo primero que hizo Salazar fue buscar a las diez personas cesadas y ofrecerles una nueva oportunidad. La sensación fue agridulce, pues a pesar de que no pudo contar con ellos de regreso, fue por una buena causa: ya habían sido contratados por otros empresarios.

“En Masterdent uno de los valores es bondad. Recogimos plata entre todos y hemos dado más de 150 mercados, para repartir entre quienes estaban a nuestro alrededor: familiares, seres queridos, conocidos de quienes trabajaban en la empresa”.

Juan Fernando Salazar.

Su historia

Juan Fernando tiene 55 años, nació en Medellín, convive con su esposa Ana María y sus hijos Mariana –20 años–, Juan Camilo –18– y Daniel -14–. Es ingeniero de sistemas con especialización en Mercadeo Internacional, ambos títulos obtenidos en Eafit.

Masterdent es la empresa de su familia, creada por su papá Enrique hace 25 años junto con 2 socios. Juan Fernando estuvo mucho tiempo detrás del telón, ayudando a la organización mientras hacía otras tareas.

Trabajó para compañías como Touché, Cacharrería Mundial y Solla. Prestó servicios para el Gobierno, siendo representante de Proexport en Londres, donde nació su hijo menor.

Sin embargo, luego de algunas crisis Masterdent reclamó su presencia. Hace ocho años asumió el mando para liderar los procesos productivos en los que se dedican a fabricar piezas dentales. Antes de su llegada hubo algunos gerentes pero la empresa no iba bien y era necesario, como dice, “que el que tenga tienda que la atienda”.

FOTOS: CAMILO SUÁREZ.

No había otra mejor manera, al menos no la hallaron en la organización, de que las cosas fueran por un mejor camino que quienes la habían creado se pusieran al frente.

Pero no todo fue color de rosa al instante. Masterdent estuvo a poco de cerrar, pero a Juan Fernando se le apareció un ángel que hablaba coreano. “Un cliente en ese país me compró un pedido que equivalía a las ventas de todo un año, además me pagó por adelantado, eso salvó a la empresa”, recuerda.

La bondad, una filosofía

Más allá de los logros financieros y comerciales, Salazar destaca las oportunidades que en su empresa les han ofrecido a cientos de colaboradores, sin importar su condición.

Y en esa tónica ha intentado que sus acciones apunten a ayudarles a quienes tiene a su alrededor, en la medida que sus condiciones se lo permitan, como en este caso, dándoles trabajo a unas poblaciones que por algunas razones no tienen tanta captación en el mercado, pero que para él no son obstáculos.

Por eso creó la clase de lengua de señas, porque entiende que la relación debe ser en doble vía. Y esa bondad ha sido retribuida: en los últimos meses de la pandemia, Masterdent ha mantenido buenos niveles de ingresos que le han permitido salir adelante y mantener los puestos de trabajo de la mayoría de sus integrantes.

“Hoy estamos trabajando otro proyecto con personas con discapacidad visual. Para mí ha sido muy importante ayudarles e incluirlos en nuestro propósito”.

Juan Fernando Salazar.

Sebastián Aguirre.