El robo de cable, un dolor de cabeza para usuarios y empresas prestadoras de servicios públicos

En un 325 % aumentó el robo de cable en el Valle de Aburrá. /FOTO: ARCHIVO.

Cerca de 2 semanas llevan varias viviendas del barrio Los Álamos, de la comuna Aranjuez, sin el servicio de telefonía, esto por culpa de los delincuentes que se han robado el cable.

Pero no es la primera vez que sucede esto en esa zona de Medellín. Según Natalia Mejía, residente del sector, el pasado mes de diciembre estuvieron cerca de 20 días sin este importante servicio. Luego fue activado y nuevamente volvió a fallar a principios de este mes.

Ella y otros vecinos intentaron comunicarse con la empresa encargada de la red para tratar de obtener una respuesta, puesto que el servicio es vital y más en esta época de cuarentena, pues necesitan hacer algunas llamadas que no son posibles realizar desde un celular, como la solicitud de citas médicas. La respuesta que han recibido es que la empresa se encuentra trabajando para restablecer el servicio.

Imposibilitados para llamar han estado varios residentes del barrio Los Álamos. /FOTO: ARCHIVO.

Q’HUBO contactó a la empresa Tigo-Une, prestadora del servicio. Indicaron que dicha problemática en esta zona de la ciudad y en otras partes del Valle de Aburrá, ha sido por el robo de cable.

“Tan solo en el mes de marzo se registraron 177 eventos de hurto en distintas zonas de Medellín y el Área Metropolitana. Además, en los meses de enero y febrero de 2020 se han reportado 263 casos de hurto de infraestructura de cables de cobre, de fibra y baterías. Si se compara con 2019, con un total de 440 hurtos en el primer trimestre del 2020, el robo de infraestructura presentó un aumento cercano al 325 % en 2020”, dio a conocer la organización a través de un comunicado.

“Cuando se presentan estos eventos de robo los equipos especializados de Tigo y sus contratistas solucionan los inconvenientes en el menor tiempo posible”, agregó el documento. Aunque a veces la reconexión del servicio se alarga porque algunos daños se presentan de manera simultánea. Cuando es reparado, muchas veces regresan las fallas porque en cuestión de horas los amigos de lo ajeno vuelven a llevarse el cable.

Sobre esta problemática, el subcomandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, coronel Omar Rodríguez, explicó que “son hechos aislados, nada tiene que conectarse con bandas organizadas. Esto es una modalidad, por lo general, de habitantes en condición de calle, pero tampoco es frecuente”.

Reconoció la problemática e indicó que desde hace cerca de un mes no reciben reportes por el robo de cable, después de haber capturado a 5 habitantes en situación de calle dedicados a este delito. También a la reducción se le suma el cierre de los establecimientos comerciales que se dedican a la comercialización de este elemento, debido a la cuarentena. El robo lo hacen para sustraer el cobre, el cual pueden vender entre $ 10.000 a $ 12.000 pesos el kilo, según conoció Q’HUBO.

Para combatir esta modalidad de hurto tienen unos planes, especialmente en el centro de Medellín, lugar del Valle de Aburrá donde más se presenta este delito.

Entre $ 10.000 y $ 12.000 cuesta un kilo de cobre. /FOTO: ARCHIVO.