Feligreses de la iglesia cristiana Berea se quedaron esperando a Cristo y ahora enfrentan problemas económicos. Además, el pastor no aparece.
Esta situación ocurrió en el corregimiento Isabel López del municipio de Sabanalarga, Atlántico, donde por varios días los feligreses hicieron ayuno y de esta manera se preparaban para la supuesta llegada del hijo de Dios.
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El día prometido llegó (28 de enero), pero Cristo no. Los creyentes se quedaron esperando a que él los raptara y se los llevara al cielo, como lo prometió el pastor Gabriel Ferrer.
Los feligreses de la Iglesia Berea de Isabel López, Atlántico, vendieron todas sus pertenencias, motivados por la promesa del pastor de esa congregación, sobre la supuesta llegada de Cristo.
— Noticias BQ (@NoticiasBQ) January 31, 2021
Hoy, están sin un peso y el pastor no aparece.
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Ahora los feligreses no saben qué hacer. Y es como, según la promesa, iban a ser raptados y llevados al cielo, no necesitarían nada material y por eso vendieron la ropa, los electrodomésticos y hasta sus casas.
Y como si eso fuera poco, el dinero obtenido de esas ventas fue entregado al pastor Ferrer, de quien lo último que se supo fue por medio de un video que publicó el pasado jueves. Hoy en día se desconoce su paradero.

Sin embargo, hubo quienes manifestaron que él mantiene conversaciones con su congregación de manera virtual.
“Estamos muy enojados con el pastor porque nos despojamos de nuestras pertenencias porque supuestamente era de rapto y no nos llevábamos nada material”.
Feligrés de la iglesia cristiana Berea.
Otro de los afectados manifestó al programa ‘Primer Impacto’ que quedó en la quiebra, porque estaba de viaje y cuando regresó se encontró con que su esposa había vendido todo para ir al encuentro con Jesús.
Por ahora los familiares de los fieles de esta iglesia le piden a las autoridades que intervengan para que el pastor responda por los daños morales y económicos que le causó a los miembros de su comunidad religiosa.


