Cheo Gallego, el sello diferente de la música urbana

Cuando en la farándula o en el mundo del espectáculo se habla de música urbana es casi inevitable pensar en la ostentación, la moda, la […]

El paisa Cheo Gallego es la revelación musical en YouTube. / FOTO: INSTAGRAM.

Cuando en la farándula o en el mundo del espectáculo se habla de música urbana es casi inevitable pensar en la ostentación, la moda, la viralidad y hasta la tecnología, con las que los representantes de este género intentan captar cada vez más seguidores.

Antecedente: ¿Ya conoce a Cheo Gallego? El joven de Itagüí que se hizo viral cantando en el colegio y hoy suena en todo el mundo

Pero en Antioquia contamos con un exponente de esta corriente que aplica otra filosofía, con la que ha logrado conectar con millones de fans y jóvenes a los que quiere inspirar con sus letras y pensamientos.

Con apenas 19 años, Juan Pablo Gallego Álvarez, ya es conocido más allá de las calles del municipio de Itagüí, mucho más allá de nuestro departamento y hasta nuestro país. Más allá de las fronteras, este paisa es conocido como Cheo Gallego, quien que con su melodiosa música al ritmo de hip-hop y rap se ha convertido en una sensación en YouTube donde ya cuenta con más de 1.22 millones de seguidores. Además, en su cuenta de Instagram ya tiene más de 450 mil seguidores.

Cheo se ha convertido en la voz de muchas personas que quieren expresar su verdaderas emociones y este paisa lo ha logrado con su talento, el cuál ha forjado a pulso, a pesar de los obstáculos, que no lo han alejado de la música.

“Mi primer acercamiento con la música lo tuve cuando hicieron una audición para un coro municipal y fui el único del colegio (María Jesús Mejía) que pasé. Allí cantamos villancicos y temas de Dios. Ahí empecé a empelicularme con la música, ahí fue que le dije a todo el mundo que quería ser cantante, siendo un niño”.

Recuerda Gallego.

Pero, aunque el joven reconoce que ese fue el primer paso hacia la música, su primera motivación vino de Viviana Álvarez Rendón, su madre, quien cantaba “tan bonito” todo el tiempo cuando hacía las labores del hogar, una semilla que también alimentó su hermano Sebastián, quien le enseñó a tocar la guitarra y lo acercó a su banda.

“Mi mamá me apoya en todo. Mi familia me llama a felicitarme y se enorgullece. Ellos al comienzo eran los que más me juzgaban y decían que yo no daba pa cantar, que me pusiera a estudiar y no perdiera el tiempo cantando. Yo me sentía muy mal, pero sirvió para demostrarles que sí podía“, comparte Cheo. / FOTO: INSTAGRAM.

Y así, entre vallenatos, salsa y rock, Juan Pablo se fue arriesgando a cantar, aunque primero se arriesgo a practicar BMX Freestyle, con el que se sentía libre al lograr piruetas impensables, pero en una de ellas sufrió un accidente que lo dejó en silla de ruedas (fractura de fémur).

“Me gustaba el BMX freestyle y otro de mis sueños era ganarme unos X Games”

Aunque es un recuerdo doloroso, física y mentalmente, ese fue el impulso que Gallego necesitaba para conocer el rap, darse a conocer en batallas de improvisación callejeras donde empezó a sentirse como un artista.

“Antes de ser artista tuve 3 trabajos, el primero en construcción, a los 15 años, cargando adobes y le daba lo que me ganaba a mi mamá. Los otros 2 trabajos fueron en restaurantes, pero en el último yo cantaba cuando no había gente, pero el jefe me pisoteaba y me decía que yo no había ido a cantar, que era para trabajar y me dijo que me iba a dar muy duro en la vida”, recuerda Gallego. / FOTO: INSTAGRAM.

“En ese momento conocí mi propósito: trabajar para que crezca la cultura urbana, desestigmatizar al rapero por las letras densas que hablaban de calle y bala, por las que los señalaban de pillos. Ahora, podemos hablar más de filosofía, reflexiones, moralejas; quiero ser un artista que deje enseñanzas; quiero impactar a la gente y dejar huela para que le cambie la vida de las personas, quiero incitarlos a que encuentren su ser y que vivan en paz, no a despilfarrar y consumir en exceso”, la revelación de el momento, que después de su éxito ‘El Anciano y el niño’, dedicado a un vecino que sufrió un derrame cerebral, ahora lanzó el sencillo ‘Cosas buenas’.

Ahora, con más experiencia que hace 2 años, Cheo está llegando a lugares inesperados como Brasil; México, donde está de gira; Guatemala, Chile y hasta Israel y Rusia.

“Mi música siempre va ser de reflexión. Hay que tener paciencia para que las cosas sucedan. (…) Debemos comprender que todos somos procesos diferentes, todos somos importantes como cualquiera; es una falacia creer que alguien es más importante que otro. Hay que creer en cada uno, hay que luchar por lo que sueñan y alcanzar la ataraxia (estado de tranquildad e imperturbabilidad)”.