Camellar hasta los 75 años, ¿qué tal?

Un comentario sobre el norte laboral que debe seguir el mundo para recuperarse de la pandemia, hecho por uno de los hombres más ricos del mundo, Carlos Slim, despertó toda clase de reproches y aireados debates en general.

En el marco de un foro de empresarios, el magnate mexicano que tiene bajo su poder más de 100 empresas alrededor del planeta, dijo que para evitar que el mundo económico entre en quiebra por el coronavirus, se debía alargar la edad de jubilación a los 75 años, modificar la jornada laboral a 3 días semanales, cada uno con 12 horas de camello, más otro tipo de reformas estructurales.

Aunque algunos vieron con buenos ojos el solo trabajar 3 días a la semana, otros, por el contrario, se mostraron escépticos con alargar la edad de jubilación a un estadio tan avanzado como el de los 75 años, ya que resulta difícil pensar que una persona a esa edad se encuentre en condiciones de camellar en forma. Toda la polémica a continuación.

La propuesta al detalle

Lo que Slim propone es que de los seis días laborales de la semana, pasemos solo a tres y en vez de camellar 8 horas al día, tendríamos que estar 11 horas en esos 3 días. Así sería hasta que lleguemos a los 75 años, tiempo para el que contaríamos con un ahorro de pensión de 126.403.200 millones de pesos, en caso de que, claro está, ganáramos un salario mínimo ($ 877.802) durante todo este tiempo de trabajo.

No obstante estaría complicado dividir todo ese billete en un ingreso mensual por el resto de tiempo que le quede de vida después de cumplir los 75 años, pues hay que tener en cuenta que la expectativa de vida en el país es de 76 años y en México de 75 años. ¿A qué hora uno disfruta por lo que tanto se fregó?

El tema de las pensiones en Colombia

La semana pasada, Colombia ocupó el segundo lugar en Latinoamérica en el Índice Global Melbourne de los mejores países en cuanto a la gestión de las pensiones.

En Colombia los hombres se pensionan a los 62 años y las mujeres a los 57. En el Código Sustantivo del Trabajo está estipulado de que las personas cotizan por semana de acuerdo a su estatus. Si son independientes deben aportar el 16 % de sus ingresos semanales a su ahorro para la vejez, mientras que cuando camellan en una empresa, aportan el 2 %.

En ese orden de ideas, una persona independiente que generara ingresos de un salario mínimo legal vigente mensuales, dependiendo de su género, tendría al momento de pensionarse $ 444.939.264 millones para dividirlos en un ingreso digno para vivir durante su vejez; un asalariado de empresa, tendría a su vez $ 333.704.448 de acumulado para su jubilación. Así las cosas, como que no les conviene a los empleados que se implemente un sistema como el que propone Carlos Slim.

En México no lo ven viable

Hablamos con el abogado mexicano experto en derecho laboral de ese país Leandro Bermúdez Pineda (foto), para conocer su opinión sobre la polémica iniciativa. Esto nos contó: “En relación a la opinión de Slim sobre los horarios de trabajo, le puedo señalar que no es viable prestar servicios por 12 horas continuas así sea por tres días ya que diversos estudios señalan que no por el hecho de trabajar un gran número de horas en un día se alcanza una mayor productividad.

“Por otra parte, el aumentar a 75 años de edad de jubilación prácticamente alcanzaría a la edad promedio de vida de los mexicanos y por tanto considero qué las propuestas de él no son viables ni acordes con la constitución y las leyes de mexicanas”.

¿Aguanta traerla a Colombia?

También charlamos con los economistas de la Universidad Católica de Bogotá Willian Orlando Prieto y Jesús David forero (foto) quienes en una respuesta conjunta afirmaron que: “Es difícil que esta propuesta prospere en Colombia, y a la luz del enfoque de trabajo decente no debería hacerlo por los siguientes motivos: el enfoque de trabajo decente indica que un contrato laboral debería tener, además de un salario que corresponda con la experiencia y educación de la persona, y la afiliación a riesgos laborales y seguridad social, la posibilidad de un diálogo con los empleadores, especialmente frente a las modificaciones sobre la jornada laboral.

“Y, en segundo lugar, el enfoque de trabajo decente resalta que la salud mental del trabajador es tan importante como la física. Una jornada laboral como la sugerida (11 horas por 3 días) afectaría el tiempo libre de los hogares, lo que puede ocasionar efectos negativos en el estado emocional de los trabajadores”.

Miguel Vivas Trochez
miguel.vivas@qhubo.com