Aterrados están los ciudadanos y las autoridades Argentinas tras conocer el resultado de la necropsia de Maía Vallejos, una pequeña de 3 años de edad.
A la menor le fueron halladas agujas de unos 10 centímetros de largo clavadas en diferentes partes del cuerpo, confirmó el fiscal investigador, Cristian Aranda a la cadena Chaco Día por Día.
La aberrante historia se conoció en las últimas horas, luego que la niña ingresara sin signos vitales a un hospital de Quitilipi, en la provincia del Chacho, ubicada a 1074 kilómetros de la capital, Buenos Aires.
En principio la pediatra pensó que Maía había sido abusada sexualmente, pero esta hipótesis fue descartada. La Fiscalía acudió al aserradero en Quitilipi donde residía la menor e investigaron.
“Nos encontramos con un informe de los los médicos forenses bastante feo. La niña tenía agujas dentro de su cuerpo, una estaba lesionando el lóbulo inferior del pulmón derecho, el pericardio y en contacto con el corazón”, dijo el investigador.
Además indicó que tenía sepsis generalizada, presentaba pus en los riñones y que tenía enterrada una aguja de vieja data porque no se encontró orificio de entrada. Su deceso se produjo por un paro cardiorrespiratorio.
Luego del informe preliminar, las autoridades detuvieron a la madre, Melissa Vallejos, de 20 años, y al Elisandro Gómez, de 19 años y padrastro de la víctima. La pareja ya había abandonado el aserradero por temor a una agresión por parte de la comunidad.

Las autoridades argentinas también interrogaron a los trabajadores del aserradero para obtener alguna pista sobre lo que pudo haber ocurrido. La Fiscalía no descarta un rito satánico.


