Existe preocupación por parte de los profesionales de la salud frente a los episodios de agotamiento físico y otras señales de estrés que aquejan a las personas que están retomando sus actividades en medio de la pandemia del Covid-19. Es así como cerca del 70 % de las consultas recientes están asociadas a quienes no le cogen el ritmo al regreso.
Q’HUBO conversó con el fisioterapeuta Sebastián Botero, quien nos explicó por qué hay un estrés asociado con el retorno a la normalidad, cuáles son las principales dolencias que se están generando en este sentido y, además, nos entregó recomendaciones para que tratarse no se convierta en un mal peor.
Lo que está pasando
En palabras del doctor Botero, “el sistema nervioso maneja tanto la parte física como emocional, al vernos expuestos a sentimientos negativos, el cuerpo reacciona con espasmos o contracturas musculares”. Cuando estos espasmos persisten es cuando se deben tomar medidas de alerta:
- Fenómenos como los divorcios o la violencia intrafamiliar afectan igual que el cambio de ritmo laboral, producen síntomas a nivel cerebral.
- Las personas presentan hormigueos, calambres, pérdida de fuerza o adormecimiento, generalmente en las extremidades.
- Una correcta valoración, explicando la rutina de los últimos 3 o 4 meses permite identificar mejor la causa de una dolencia.
Pilas con las consecuencias

Aún existe un amplio número de personas que realizan actividades de teletrabajo, estas personas están presentando inflamación de tejidos y articulaciones, “estas se presentan en la zona lumbar (caderas), en la zona cervical (cuello) y en muñecas”, advierte el fisioterapeuta.
Estos temas suelen descuidarse por la presión mental que cargan estas personas, terminan acumulando las dolencias y pasan a ser insoportables.
Otro es el caso de quienes pasaron su cuarentena sin mover un dedo, estas personas sedentarias estuvieron expuestas a la pérdida de fuerza y de masa muscular, así como una disminución de oxígeno en la sangre y un inevitable aumento de peso.
“Cuando estas personas retoman sus actividades del día a día sin un acondicionamiento físico -apunta el doctor Botero – producen en el cuerpo un efecto de defensa rebote por la recarga o exceso de esfuerzo”, este produce dolores intensos que demandan un estado de reposo.
Reacondicionarse es la clave
Para el doctor Botero, es importante recibir acompañamiento profesional, que las personas conozcan bien su cuerpo y adopten medidas de ejercicio, alimentación y estilo de vida acordes con su realidad en el retorno.

“La principal recomendación es hacer actividad física gradual y escalonada. Caminar en terreno plano, hacer bicicleta o actividades cardiovasculares y respiratorias”, apunta el especialista, quien dice que se debe empezar por jornadas semanales de 15 a 20 minutos y sumar 10 minutos sucesivamente cada semana hasta llegar a 1 hora diaria y hacer de 3 a 4 días a la semana.
No trate de recuperar el tiempo
Algunas personas están acudiendo a fisiatría porque ante de la cuarentena hacían deporte, “ahora intentan recuperar el tiempo perdido y generan una sobrecarga muscular”, apunta Botero, quien dice que para estos casos se deben hacer repeticiones con intervalos de reposo.
Los analgésicos no son un juego
En términos médicos, deportivos y de salud, se está optando por reducir el uso de medicamentos y hacer que la recuperación sea natural, con ejercicio, equipos y técnicas para evitar una dependencia farmacológica.
“La idea es analizar el dolor, saber de dónde viene y las variables de dolor para tratarlo adecuadamente”.
Sebastián Botero, fisioterapeuta.
Para casos positivos de Covid-19
Para los pacientes hospitalarios de la Covid-19, hay un protocolo de acondicionamiento según el caso, pero en la parte externa apenas se está investigando.
“Deberían ser terapias para regular la capacidad pulmonar. El protocolo debería ser similar al de pacientes de una cirugía cardiovascular: conn actividad física muy suave”, afirmó


