Con una tragedia se despertaron el jueves, 20 de julio, los habitantes del municipio de Cota (Cundinamarca) y su área rural, luego de la llegada de unidades del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación hasta una vivienda ubicada por el sector de San Isidro, en la vereda La Moya, donde un perro atacó a una bebé.
En una de las habitaciones de la residencia se hallaba el cuerpo de una recién nacida de tan solo 2 meses, quien perdió la vida luego del ataque que sufrió por parte de un perro, que se habría escapado de su vivienda e ingresó hasta la pieza en donde se encontraba la criatura.
Los hechos tienen consternados a los habitantes de la zona y a los familiares de la víctima, quienes hace poco celebraban su nacimiento y hoy por cuenta de esta situación tienen que darle el último adiós a la niña de manera prematura.
De acuerdo con lo que confirmaron unidades del Comando Especial de Policía Sabana Norte, el ataque del perro ocurrió pasadas las 9:40 a.m. de este jueves en Cota.
“La menor se encontraba en una vivienda ubicada en la zona rural de Cota, donde conviven varias familias. Según el relato de los moradores, el canino ingresó a la habitación de la menor, ocasionándole la muerte”.
En el municipio de Cota, en Cundinamarca, un perro atacó y mató a una bebé recién nacida. Al parecer, el canino se escapó de su vivienda y entró a la del vecino, lugar en el que ocurrieron los hechos.
— Noticias Caracol (@NoticiasCaracol) July 21, 2023
Ampliación >> https://t.co/erHlZFhKgh pic.twitter.com/Q0M8xj6jUg
Todo habría ocurrido por un presunto descuido del dueño del perro, de raza Husky Siberiano.
¿Qué pasó con el dueño del perro del ataque de Cota?
El Comando de Policía le confirmó a Q’HUBO que el dueño del perro fue presentado ante la Fiscalía General de la Nación, quien será la encargada de determinar una eventual responsabilidad penal por lo sucedido.
De igual forma, el perro fue entregado a las autoridades ambientales del municipio mientras se determina la responsabilidad del dueño de la mascota.
Con información de redacción Q’HUBO Bogotá / Sebastian Vargas


