Tristeza. Eso es lo que siente Claudia León a pesar de la condena a 25 años y un mes de cárcel para el sicario que mató a su hijo Kevin.
Y es que ella tiene sentimientos encontrados. Por un lado cree que se hizo justicia porque se emitió la condena, aunque no por los años que ella esperaba.
Pero a la vez siente que es una justicia incompleta porque aún falta capturar al otro implicado en el crimen, el que iba manejando la moto.
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Crimen y condena
Kevin Julián León Rivera tenía 16 años. Le dispararon dos veces en la mañana del sábado 21 de julio de 2018 en la carrera 74B con la calle 94 del barrio La Esperanza en la comuna Doce de Octubre.
Ese día, después de hablar por teléfono con su mamá y decirle que la amaba, salió para su clase de inglés en el barrio La Floresta. A las tres cuadras de camino, lo interceptaron sicarios que iban en moto.

Durante el proceso investigativo la Fiscalía recolectó las pruebas que demostraron que quien disparó contra Kevin Julián fue Yonatan Andrés Muñoz Agudelo, conocido con el alias de Sureño e integrante del grupo delincuencial los Bananeros.
Por eso un juez lo sentenció por los delitos de homicidio agravado y tráfico o porte de armas de fuego agravado.
No encuentran explicación al homicidio de Kevin
A Kevin Julián, quien era un líder juvenil y pertenecía a la Corporación Heroínas y Héroes de Amor, lo recuerdan como un joven cariñoso, respetuoso y muy obediente, que no se metía con nadie.
Su mamá dice que alias Sureño lo asesinó “porque le dio la gana”. Una versión indica que, al parecer, el crimen se desprendió de una desavenencia que víctima y victimario tuvieron durante un partido de fútbol.
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Sin embargo, doña Claudia espera resolver esa duda durante una audiencia en la que se verá cara a cara con el homicida de su hijo. Ese día le preguntará por qué se lo mató.

Ella también está a la espera de ser reconocida como víctima y de que le den una indemnización, si bien está consciente de que esto no le devolverá a su hijo, considera que tiene derecho a recibirla.


