Toda la vida Juan Carlos Pérez había trabajado en diferentes cargos para empresas. “Tenía estabilidad económica, me iba bien, pero sentía que quería mi independencia y mi propio negocio”, nos empezó contando el paisa, quien cierto día no se aguantó más las ganas y decidió montar su propia empresa.
“Estaba manejando unos productos de paquete y pensé en que yo lo podía hacer. Tomé la decisión de renunciar a mi trabajo y empezar a crear mi proyecto. Fue muy duro porque desprenderse de una empresa no es fácil, pero tenía una corazonada que debía luchar por lo mío”, aseguró.
Un negocio con todas las de la ley
Hace 7 años, Juan creó Papapotas, unos snacks de paquete que hoy le dan de que vivir a él y a su familia. “Yo quería todo muy legal, así que lo primero que hice fue sacarle Cámara de Comercio y registro Invima. De este emprendimiento vivimos mi núcleo familiar, somos 4: mi esposa y mis 2 hijos. Todos ayudamos y trabajamos para el negocio”, dijo con gusto el empresario, quien hasta ha ganado premios.

“Nos ganamos el premio Interactuar a mejor proyección comercial, eso nos dio más motivos para seguir adelante y nunca parar”, aseguró.
También le puede interesar: ¿Es de Bello y quiere estudiar o trabajar? Esta información le podría interesar.
No podíamos dejar ir a este teso sin que nos contara cuál ha sido el secreto para brillar. “Siempre ser constantes y creer en uno mismo. No suponer sino pensar que todo será posible. Además, yo soy muy católico y siempre he estado de la mano de Dios, mi gran sueño es poderle dar trabajo a muchas personas”, finalizó este berraco.


