Avanza de a poco la recuperación de la vida cotidiana. Esta vez, la cárcel La Paz de Itagüí, Antioquia, se convirtió en el primer centro penitenciario del departamento en implementar una prueba piloto para que familiares visiten a sus presos después de casi un año de suspensión de esta actividad por la emergencia sanitaria de la pandemia del coronavirus.
Entre los 1200 internos albergados allí, hasta ahora 60 han presentado solicitudes para recibir a sus parientes. Las visitas se harán con las siguientes condiciones: reuniones tipo entrevista y respetando dos metros de distancia entre el recluso y su visitante. El tiempo estipulado será de 45 minutos.
Desde hoy, los privados de la libertad que pidieron el turno de visita lo han ido recibiendo. Se espera que esta reactivación de reuniones se extienda a las cárceles Bellavista de Bello y Pedregal de Medellín en las próximas semanas. Además, que los protocolos, como el distanciamiento, se flexibilicen, pues los presos piden abrazar a sus seres queridos.
Esta fue una de las cárceles que más padeció la pandemia del coronavirus cuando recién comenzaba, pues para el pasado mes de julio la situación era preocupante, ya que el centro penitenciario llegó a 371 casos positivos de Covid-19.


